-Me asombra lo listo que soy.
-Claro yo no he hecho nada.
-Wendy, una niña vale más que veinte niños.
-Yo vivo con niños, los niños perdidos, nombre merecido.
-Niños que se caen del cochecito cuando las niñeras se despistan. Si no los reclaman en siete días, van al país de Nunca Jamas.
-Las niñas son demasiado listas para caerse del cochecito.
-Peter, es fantástico oírte hablar de las niñas. Me gustaría darte un beso. No sabes lo que es un beso?
-Lo sabré cuando me lo des.Y ahora tender que darte uno yo.
-Me gustaría darte un dedal.
-Campanilla! No es muy educada. Dice que si intentas darme otro dedal, te mata.
-Yo creía que las hadas eran encantadoras.
-Ha venido un niño que nos enseñara ha volar.
-Desafías a la razón, caballero. Yo tambien quiero desafiarla.
-Pensar en cosas bonitas y ellas os harán flotar en el aire. Es fácil!
-Ya sé, ya sé. Espadas, dagas, Napoleón.
-John! Wendy, Wendy, mírame. Natillas, soldaditos de plomo, helado y no bañarme nunca más.
-Venido conmigo al país de Nunca Jamás.
-Tengo que contarles lo de cenicienta.
-Pero yo sé muchos cuentos. Podría contárselos a los niños.
-Yo te enseño. Te enseñaré a volar. Y volaremos los dos juntos.
-Olvídalos, Wendy. Olvídalos a todos. Vente conmigo. Allí donde Nunca Jamás habrás de preocuparte por cosas de mayores.
-Nunca es muchísimo tiempo.
-Es mi beso. Mi beso la ha salvado. amos a llevarla a casa.
-Yo recuerdo los besos. A ver. En efecto, esto es un beso, tiene algo poderoso.Vamos a llevarla a casa.
-Debe quedarse aquí y morir.
-Oh! Cómo he podido pensar eso. Qué imbécil! Perdona.
-Construiremos una casa a su alrededor.
-Con chimenea, con picaporte, con ventanas, ...
Campanilla, no es mala del todo, a veces es buena del todo. Pero como las hadas son tan pequeñas no les caven dos sentimientos a la vez.
-Bienvenida, mama. Disciplina. Es la primera regla de un padre. Has de matar a tus hijos antes de que vuelvan a intentar matarte. En realidad deberíamos matarlos. Ah!
-Papa. Es cierto que son un verdadero horror, pero si los matamos se creerán muy importantes.
-Así que te recomiendo algo mucho peor. Medicina. Es lo más asqueroso y repugnante, dulce y pegajoso que hay.
-Que bonitas son. No son bonitas las sirenas?
-Si te acercas demasiado te ahogaran de una forma bonita.
-Si yo fuera tu me rendiría.
-Si tu fueras yo, ... seria muy feo.
-Wendy, es solo una fantasía , verdad? Que tú y yo somos...
-Si.
-Wendy, es que me sentiría muy mayor si fuera un padre de verdad.
-Peter, cuales son tus sentimientos?
-Que sientes? Felicidad, tristeza, celos,
-Yo creo que si, Peter. Seguro que tu también lo has sentido por algo ... o por alguien.
-Nunca. Hasta la palabra me revienta.
-Por qué lo estropeas todo? Nos lo pasamos bien. Te he enseñado a luchar y volar. Qué más puede haber?
-No lo sé. Me parece que se sabe cuando se crece.
-Pues yo no pienso crecer y no puedes obligarme. Te desterraré como a Campanilla.
-Pues vete, vete a casa y crece. Y llévate tus sentimientos.
-Peter. Vuelve, Peter. Peter!
-Y tú, Peter?
-Me mandarían al colegio?
-Y pronto sería un hombre? No puedes cogerme y hacerme un hombre.
-Yo quiero, siempre, ser un niño y divertirme.
-Eso es lo que dices, pero yo creo que ese es tu mayor fingir.
-Ah! El capitán Garfio vuela. Y le encanta.
-Ah! Ja, ja. Quieres volar? Pues volemos. No está mal para ser un viejo. Ja.ja.
-Ella te iba a dejar, tu Wendy. Te iba a dejar. Y para que iba a quedarse? Qué le puedes ofrecer? Estás incompleto. Prefiere crecer a quedarse aquí contigo. Y ahora echemos un vistazo al futuro. Qué es lo qué veo? Es la bella Wendy, está en su cuarto con la ventana cerrada.
-Me temo que tiene barrotes.
-Se ha olvidado completamente de ti.
-Pero que es lo que veo? Hay otro ocupando tu lugar y se llama Marido.
-Vas a morir y sin nadie que te quiera.
-Sin nadie que te quiera.
-Silencio todos Wendy va a despedirse.
-Peter. Lo siento pero debo crecer. Pero esto es tuyo.
-Fu! Típico de las niñas.
-Por supuesto preciosa. Dale a Peter Pan tu lindo dedal.
-Tú eres el propietario y siempre lo serás.
-Eso no era ningún dedal.
-Ese era el beso escondido.
-Peter te has puesto rojo. Qué se me atragante un verbo!
-No! He ganado, he ganado.
-Cosas bonitas, cosas bonitas. Matar, matar, inspectores de hacienda, dentistas, ...
-Arañas, cucarachas, serpientes. Viejo, sólo,